Formación en valores. Un buen ejemplo.

Aunque siempre se ha hablado de la formación en valores, ahora parece que hay un repunte con todo esto de la “Escuela 2.0” y “Bolonia”. Incluso la Escuela de Minas de Madrid ha creado la “Cátedra de Ética y Valores en la Ingeniería”  donde, según sus fines fundacionales, tienen la misión de potenciar la enseñanza en la UPM sobre temas de éticas y valores en la ingeniería, así como transmitir a los estudiantes y profesionales la necesidad de atenerse a códigos éticos y de buenas prácticas.

Son muchos los expertos que han dado conferencias y escrito artículos sobre estos temas, libros, talleres, buenas prácticas y millones de páginas web que tratan el tema (incluso yo mismo me atreví con un par de post en este mismo blog).

Lo que quiero compartir con ustedes es una buena clase que nos dieron en formación en valores.

Era mi primer año en la universidad y los primero días de clase, un profesor de química (no recuerdo su nombre) nos comentó que quería ver el nivel que teníamos y que “sacaría a la pizarra” a unas cuantas personas, nos habló de la universidad, el conocimiento y no sé qué cosas más, lo cierto era que todos teníamos un sudor frío y nos encomendábamos a nuestros santos, talismanes y a lo que cada uno creía que le podía salvar de ser el primero en salir a la pizarra.

Al primer desafortunado que salió a la pizarra el profesor le pidió que escribiera la fórmula del amoníaco (una cierta sensación de alivio se apodero de todos nosotros y del que estaba en la pizarra, no parecía que el tema iba a ser tan infernal); muy seguro de sí mismo el alumno escribió la fórmula del amoníaco  NH3

El profesor le miró extrañado, sonrió maliciosamente y le comentó, “pero hombre no sabe usted una cosa tan elemental como la fórmula del amoníaco, por favor siéntese”.

Un silencio sepulcral  invadió el aula, y sacó a otra persona, al cual le volvió a realizar la misma pregunta, pero con tono más serio, “escriba usted la fórmula del amoníaco”, el nuevo alumno escribió   NH3

El profesor, visiblemente enfadado , comentó que menudo nivel teníamos, y que no se lo podía creer, así que sacó a otra persona, a la que le volvió a preguntar lo mismo que a los anteriores, y evidentemente, el alumno volvió a escribir lo mismo que sus compañeros.

El profesor ya montó en cólera, le dijo al alumno que cómo podía ser que estuviese en la universidad, que por dos veces él ya había dicho que la fórmula estaba mal escrita y que había vuelto a poner lo mismo que sus compañeros.

El aterrado alumno, volvió a la pizarra, borró el 3 y puso NH4  inmediatamente el profesor se calmó, nos miró a todos y nos dijo:

“La primera lección es que ustedes tendrán que aprender a defender sus ideas, si están seguros de una cosa, no la cambien porque alguien con más autoridad que ustedes se lo diga ¡ESTÁN USTEDES EN LA UNIVERSIDAD!  Incluso defiendan sus ideas hasta en los exámenes”.

La vedad, es que yo no supe muy bien que quería decir eso de si estábamos seguros de algo, defenderlo hasta en los exámenes. En el primer examen que tuvimos con ese profesor me enteré.

El resultado de una pregunta del examen daba 0,6 electrones, el resultado era un poco raro, pero después de repasar varias veces las operaciones me convencí de que el resultado era correcto. Después del examen, comentándolo con los compañeros, a la mayoría le daba el mismo resultado.

El siguiente día que tuvimos clase, el profesor comentó que todas las personas que habían puesto 0,6 en ese problema tenían un cero (en el problema) a menos que hubiesen puesto algo así como “0,6 es imposible”, “el resultado no puede ser porque no se puede perder 0,6 electrones”, “ es posible que el resultado sea 1”, etc.

Bueno pues este profesor nos dió una lección teórica de formación en valores y después lo llevó a la práctica en un examen.

Buena lección teórica y práctica de formación en valores, al año siguiente cambié de ciudad y no volví a esa universidad, espero que ese profesor año tras año continuase impartiendo esa lección en valores.

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3 comentarios

  1. Un grande el profesor. Ojalá otros se animaran a enseñar valores. Es curioso, pero los docentes de las ciencias duras suelen creer que esto es para las ciencias sociales

  2. Gracias por compartir tu experiencia, cuanto me gustaría poder tener profesores como él.

  3. es mejor enseñar bien que enseñar por enseñar es bueno tener profesores como él .

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