Publicaciones de la categoría: innovación

Se hace camino al andar

Hoy finaliza el MOOC Innovación Educativa Aplicada, es la última actividad que hemos organizado para divulgar conocimiento sobre innovación educativa. En este caso es un hasta luego, ya que habrá continuidad tanto a través de la comunidad de aprendizaje  como en actividades cooperativas para organizar los cientos de recursos aportados por los participantes.

Innovación educativa aplicada mooc
La próxima actividad que organizamos es un seminario en Zaragoza. El seminario es gratuito y lleva por título “Innovación Educativa: En busca de los indicadores perdidos”. Se celebrará los días 6 y 7 de Mayo de 2014.

seminario zg s

Hoy cerramos el MOOC y hoy hacemos el anuncio del seminario. La verdad es que es una coincidencia, pero lo cierto es que me quedo con una buena sensación, parece que con esto de “cerrar y abrir” es como si estuviese dando pasos y con los pasos haciendo un camino. Ya lo decía Antonio Machado “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

1 y 1 no es igual a 1+1

Fotografía by A. Fidalgo

Fotografía by A. Fidalgo

La mayoría de los productos que conocemos se desgastan con el tiempo, se pueden estropear y si los regalamos nos quedamos sin ellos. Sin embargo, existe un recurso que con el tiempo ni se desgasta ni se estropea; si lo regalamos no nos quedamos sin él, cuanto más lo usamos más tenemos y si lo compartimos, mejora.

Me estoy refiriendo al conocimiento y a su propiedad “sinergética”, que más o menos significa que:

  • Compartir el conocimiento contribuye a mejorarlo.
  • Usar el conocimiento contribuye a que se genere más conocimiento.
  • El conocimiento no se agota al darlo.
  • Colaborar en su creación lo perfecciona y todos los que colaboran se lo llevan.

Por resumirlo mucho, si asociamos la propiedad “sinergética” al dinero, eso se traduce en que cuanto más gastamos más tenemos.

Un ejemplo de la propiedad “sinergética” del conocimiento se encuentra en las comunidades virtuales de aprendizaje. Si comentamos la información (en algunos casos conocimiento) que los miembros aportan, esta se enriquece.

Es preferible que una persona comente, por ejemplo, una dirección web ya introducida en la comunidad que introducirla de nuevo, es decir, es mejor 1 + 1 que 1 y 1. Aquí tenéis un buen ejemplo

Y recuerden lo del dinero… cuanto más conocimiento “gastemos” más “tendremos”… ser una persona generosa compensa.

Innova en global, actúa en local.

Piensa en Global. Fotografía by A. Fidalgo.

Piensa en Global. Fotografía by A. Fidalgo.

La innovación se considera un impulsor para el progreso y la mejora de la competitividad, esta consideración es de lo poco en común que tenemos en nuestro sector (la educación) con el resto de sectores.

Por ejemplo, en el sector industrial las innovaciones nacen de las organizaciones y esto implica que la innovación se diseña para que la mejora que produce sea utilizada por el mayor número de usuarios (clientes) posibles. Como norma, la innovación debe ser útil para que sea aceptada por el mercado.

En nuestro sector las organizaciones (centros, universidades, gobiernos locales, autonómicos y nacionales) no suelen ser los que diseñan las innovaciones sino que suministran (o al menos deberían hacerlo) las condiciones para que se produzca la innovación, tales como la infraestructura, recursos tecnológicos y formación para que el profesorado innove (aunque a mi modo de ver se olvida lo más importante, el reconocimiento).

Cuando el profesorado innova utilizando los recursos de su organización, o los que hay disponibles en abierto en internet, lo hace pensando en su contexto inmediato, es decir, en su asignatura y con sus alumnos. Esto hace que la innovación se diseñe para un pequeño número de usuarios y habitualmente este diseño es tan específico que no se puede exportar a otra asignatura. Evidentemente el proceso de innovación que se hace de esta forma es lento, caro, repetitivo y no suele tener impacto de forma global. Esto hace que desde muchos ámbitos no se considere en exceso la eficacia de la innovación educativa.

Una forma de romper esa tendencia es diseñar, de forma global, la innovación que va a aplicar en su asignatura y, para ello, debe pensar en qué parte de la innovación que está diseñando se puede exportar. Por ejemplo, en lugar de especificar en su diseño “La innovación que voy a introducir servirá para que los alumnos sepan hacer operaciones con ángulos antes de comenzar el tema de trigonometría”, puede decir “la innovación que voy a introducir debe servir para asegurar que los alumnos tienen adquiridos los conocimientos previos que necesitan para abordar un tema”. Evidentemente si diseña su metodología innovadora de la primera forma para presentar la propuesta, está diseñando algo específico y lo concreto no le dejará pensar de forma global. Pero si la diseña de la segunda forma estará innovando en un tema que es de interés general y por tanto su innovación será exportable a muchos contextos, aunque los recursos utilizados al llevarla a la práctica serán específicos de la temática, como es natural.

La expresión “Piensa globalmente, actúa localmente” (utilizada en una gran variedad de ámbitos) es como tender puentes entre las islas donde cada profesor desarrolla su innovación. Los puentes nos sirven para intercambiar experiencia, punto clave para mejorar cualquier cosa. Si además nuestras organizaciones, recolectan, categorizan, clasifican y organizan la experiencia, entonces tendríamos el mismo efecto que se hace en otros sectores. Aunque para ello tengan que pensar en local y actuar en global.

Tres cosas que debe tener en cuenta para elegir un MOOC

Fotografía by A. Fidalgo

Fotografía by A. Fidalgo

Si usted va a realizar un MOOC o piensa que lo puede hacer en un futuro debe tener en cuenta tres aspectos:

Adaptabilidad de la temática a sus intereses formativos.

Se trata de conocer si los contenidos del curso se adaptan a sus necesidades. Hay que tener en cuenta que un MOOC suele tener una tasa muy baja de finalización (10% sobre los que se apuntan); una de las causas es que los contenidos no son lo que se esperaba. Para ello puede seguir los siguientes pasos:

  • Ver los contenidos del curso. La mayoría de los contenidos de los MOOC están en abierto y mucho antes de comenzar el curso suelen estar accesibles a través de internet, principalmente los videos. Una simple búsqueda por el nombre del curso suele arrojar resultados.
  • Busque por el nombre del profesorado. De esta forma podrá ver su perfil respecto al curso, esto le indicará el tipo y nivel de contenidos con los que suele trabajar. Por otro lado también verá la relevancia de esa persona respecto a la temática del curso (al menos la relevancia 2.0)

Interés en conocer a personas con las que pueda intercambiar experiencia.

En un MOOC participan personas con muy distinto perfil, desde jóvenes estudiantes hasta profesionales con experiencia.  Todas esas personas tienen un interés común: “la temática del curso”, pero también habrá cientos de personas con un perfil muy similar al suyo, con sus mismas necesidades y problemática. Muchas de esas personas habrán pasado por situaciones a las que usted se va a enfrentar en un futuro, por lo que es importante conocerlas o, al menos, tener un canal de comunicación con ellas.  Por tanto, debe averiguar si el curso lleva asociada una comunidad de aprendizaje o una red social (esto se suele especificar en la presentación del curso).

Los cursos de tipo X (la mayoría de ellos) no suelen organizar el aprendizaje a través de redes sociales, pero algunos de ellos si lo hacen. Los MOOC de tipo C utilizan siempre comunidades de aprendizaje.

Acreditación.

Todos los MOOC emiten una o varias modalidades de certificado a la finalización del curso. Veamos dos tipos:

  • Los que emite la plataforma. El certificado lo “firma” la plataforma en la que se ha impartido el curso. Este certificado suele ser gratuito.
  • Los que emiten las universidades. En este caso la firma del profesor responsable del curso aparece junto al logo de la universidad a la que pertenece el profesor coordinador. Este certificado suele ser de pago. No me resisto a comentar que en muchos casos el profesorado no recibe compensación económica, ni por realizar el curso ni por la firma de los certificados (al menos ese es mi caso).

¿Cuál de los dos es mejor? Realmente el valor de un certificado de estas características depende del valor que le dé el organismo donde usted lo presente. Los dos acreditan lo mismo, solo dicen que usted ha participado o superado el curso. En cualquier caso, si desea exponer el certificado, pues siempre mola más tener el logo de la universidad pero usted verá si le merece la pena pagar o no.

  • Si usted desea que su certificado suponga una acreditación académica, tendrá que buscar los MOOC que ofrezcan la posibilidad de hacer un examen presencial; en ese caso el certificado acreditará ciertos conocimientos o competencias.

Espero que estas recomendaciones les sean útiles ¡Que tengan un buen MOOC!

 

Otros post relacionados con los MOOC:

¿Qué es un MOOC?

MOOC ¿a favor o en contra?

 

¿Qué es el problema 2 sigma?

2 sigma

Cualquier persona, aunque no sea docente, sabe que si un alumno tiene a su disposición un tutor de forma exclusiva, tanto para darle clases como para comprobar su aprendizaje, seguramente obtendrá mejores resultados que un alumno que siga la formación de forma convencional.

Dicho de otra forma, teniendo en cuenta que actualmente a cada profesor le corresponden  20 o 70 alumnos (en función del nivel educativo) y comparamos su aprendizaje con el de los alumnos que tienen un profesor para ellos solos, el resultado será mejor para el alumno que tiene un profesor a su exclusiva disposición.

Como decía, eso es evidente, pero ¿podemos saber concretamente cuanto más efectivo será el aprendizaje?

Eso es lo que determina el problema “2 sigma”: la medición de la mejora del aprendizaje que tendría un alumno con un profesor para él solo respecto al de los que lo comparten, en el mejor de los casos, con 29 personas más.

Esta medición la publicó Bloom en 1984 “The 2 sigma Problem: The Search for Methods of Group Instruction as Effective as One-to-One Tutoring

El trabajo de investigación consistió en realizar tres experiencias:

  • Grupo con el modelo “Conventional”. Grupos de 30 alumnos por profesor. El modelo formativo es el tradicional;  los temas se aprenden en clase. Para comprobar el aprendizaje se realizan cuestionarios de forma periódica (evaluación sumativa).
  • Grupo con el modelo “Mastery Learning”. Grupos de 30 alumnos por profesor. Muy similar al anterior, el mismo método tradicional y un cuestionario. En este modelo se toman acciones correctivas y de formación adicionales (evaluación formativa, en caso de necesitarla), siempre en función del resultado del cuestionario.
  • Grupo con el modelo “Tutoring”.  Los temas se aprenden con un tutor  por alumno (en lugar de en clase). Además a cada alumno se le realiza evaluación formativa y, en función del resultado, se realizan acciones formativas complementarias.

En el artículo de Bloom se analizan varios resultados, la imagen de este post son resultados relativos a la evaluación sumativa (la nota) de los distintos grupos.

  • Se puede observar que hay una gran diferencia entre  los estudiantes del tercer grupo (modelo tutoring) frente al primero (modelo convencional). Concretamente, un estudiante del grupo 3 esta “2*sigma” por encima de la media de un estudiante del grupo 1. Dicho de otra forma un estudiante promedio del grupo 3 es un 98% mejor que un estudiante promedio del grupo 1
  • El “problema 2 sigma” nos dice, por un lado, lo que pasaría ante una situación ficticia: la de tener un profesor por alumno y, por otro, una cosa muy importante, que podemos mejorar considerablemente los resultados del aprendizaje en función de la metodología empleada. Concretamente el estudio indica que el 20% de los estudiantes obtendrían buen rendimiento independientemente del grupo donde estén (son buena semilla), pero el 80% del alumnado dependería del método (la diferencia está en la tierra no en la semilla)

Como dice el artículo, el “problema 2 sigma”  busca métodos que se aproximen tanto a la metodología  como al resultado del método “tutoring”; es decir, clases personalizadas, con cuestionarios  de comprobación, uso del feed-back de los cuestionarios, acciones correctoras y acciones formativas complementarias para cada alumno.

¿Es posible conseguirlo? pues la verdad es que ahora mismo lo que les puedo afirmar es que los métodos para conseguirlo se basan en: formación personalizada, adaptatividad y “Learning Analytics”.

Comunidades de aprendizaje.

comunidad

Parece obvio que para que se pueda hablar de una comunidad de aprendizaje, tiene que haber dos cosas: una comunidad y un aprendizaje.

Una comunidad está formada por un conjunto de personas que tienen un interés común. Por tanto, una red social puede ser perfectamente una comunidad, el interés común debe ser el conocimiento que se desea adquirir. Así pues, una red social que tiene interés común en un tipo de conocimiento puede ser una comunidad de aprendizaje.

Pero ¿qué condiciones se tienen que dar para que haya aprendizaje?, veamos algunos ejemplos:

  • Si se generan dudas o demandas de información y estas se satisfacen con suficiente garantía de calidad. Evidentemente para que esto ocurra es necesario que haya personas con experiencia y conocimientos suficientes para satisfacer dichas demandas.
  • Si se realizan aportes de recursos interesantes, novedades, nuevas herramientas. En definitiva, nueva información que aunque no se haya demandado puede ser muy interesante para conocer tendencias, tecnologías emergentes y para abrir nuevas perspectivas.
  • Si existen aportes de experiencias concretas, formas de solucionar determinados problemas que hayan tenido miembros de la comunidad. Este conocimiento es interesante para personas que, en un momento dado, pueden tener esos mismos problemas.

Hay numerosas comunidades de aprendizaje que cumplen esas condiciones.  Pero además, hay otro conjunto de características, que podríamos considerarlas como perfil de sus miembros:

  • Están fuertemente vinculados al conocimiento que se mueve en la comunidad, bien por afición, bien por trabajo …
  • La vinculación es permanente o, cuanto menos, a largo plazo.
  • Suelen aplicar dicho conocimiento en el día  a día.
  • La mayoría de los miembros de la comunidad aportan y consumen conocimiento.
  • Son cooperativas y nadie dice a sus miembros qué conocimiento tienen que compartir, ni qué hacer con ese conocimiento.

Por tanto, tenemos identificadas las condiciones para el aprendizaje y el perfil de las personas  que configuran las comunidades de aprendizaje.

La gran pregunta es: ¿Se pueden crear comunidades de aprendizaje en torno a cursos de formación?

Desde luego el profesorado del curso puede suministrar las condiciones para que se produzca aprendizaje (resolver dudas, aportar información novedosa, experiencia….) pero el problema radica en el perfil de los miembros: ¿A los alumnos les interesa la temática de la comunidad? ¿Están vinculados a ella en su día a día?

Evidentemente, con personas que van a realizar un curso que es de su interés, porque tienen una afición concreta (como conducir un 4×4, la astronomía, etc.), o porque quieren progresar en su trabajo, se podrían crear comunidades de aprendizaje en torno al curso. Por un lado les interesa la temática del curso (y por tanto de la red) y, por otro, utilizan el conocimiento de la red en su día a día (bien por la afición o bien por el trabajo)

Con nuestro alumnado, que cursa la asignatura porque “le toca”, podremos crear comunidad, eso sí, pero que sea de aprendizaje… eso ya es otra historia. Nos encontramos con una situación que no es propia de las comunidades de aprendizaje:

Duda más que razonable de que al alumnado le interese la temática de la comunidad.

Temporalidad:  la comunidad dura mientras dure la asignatura.

Aporte de conocimiento:  a menudo, unidireccional (solamente desde el profesorado)

La aplicación del conocimiento en el día a día la define el propio profesorado.

Mi opinión es que sí se pueden crear comunidades de aprendizaje en torno a un curso de formación académica, pero teniendo muy en cuenta tanto las condiciones como los perfiles del alumnado. Por lo tanto, tendremos que adaptarla pero sin renunciar a sus características.

Una de nuestras líneas de investigación aborda cómo crear comunidades de aprendizaje en torno a cursos de formación tanto académicos como profesionales. Ya les iré contando.

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Puede ver más conceptos sobre innovación educativa pulse en este enlace

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Formación a distancia en formación presencial ¿predicar en el desierto?

Predicar en el desierto

Predicando en el desierto. Fotografía by A. Fidalgo

La formación a distancia mediada por tecnologías (más conocida como formación on-line), es cada vez más eficaz. Se implanta en todos los niveles académicos, hay ciclos formativos completos on-line (universidad, bachiller, secundaría, primaria, formación especializada….); cada vez más entidades, tanto públicas como privadas, imparten formación on-line a sus trabajadores y la gran mayoría de las convocatorias públicas que financian la formación exigen que, mayoritariamente, sea on-line. La titulación obtenida a través de toda esta formación es reconocida de igual forma que si fuese presencial.

Algunas universidades presenciales también están introduciendo titulaciones virtuales  y la mayoría de ellas, incluyendo mi Universidad, tienen asignaturas totalmente on-line (evaluación incluida). A un alumno de nuestra universidad se le reconocen de igual forma los créditos cursados en una asignatura on-line que en una presencial.

Que la tecnología aporta unas posibilidades cada vez más impactantes en el proceso de aprendizaje, nadie lo duda, pero siempre y cuando no se meta en un territorio que no es el suyo. Cuando se trata de incluir procesos de formación on-line en una asignatura presencial suele haber trabas, oposición, menosprecio y lo que es más grave: desconocimiento.

Trabas administrativas. Es difícil que el propio departamento o centro contabilice como horas docentes las que se van realizar on-line.

Oposición de los propios compañeros, normalmente consideran que no es conveniente para una asignatura presencial convertir partes de la misma de forma on-line ya que disminuiría la calidad.

Menosprecio, ya que se considera que no tiene el mismo valor una actividad presencial frente a esa misma actividad a distancia; es como si la formación a distancia solo resultase interesante cuando no se puede hacer la presencial.

Hay centros y departamentos donde no se ponen trabas a incluir procesos on-line en una asignatura (siempre que el profesorado responsable de la misma lo solicite) y otros en los que es prácticamente imposible que reconozcan la carga docente de la parte on-line

Pero lo que es habitual en la práctica totalidad de los departamentos es el desconocimiento de que un proceso on-line contribuye a alcanzar los objetivos de Bolonia (formación basada en paradigmas de aprendizaje), que consigue un ahorro de tiempo, esfuerzo y recursos sin que se disminuya la calidad de los resultados académicos y abre nuevas posibilidades para solucionar los problemas actuales de la enseñanza (que son muchos y graves)

La mayoría de nuestros compañeros tienden a ver en la formación on-line una forma de “escaqueo” (querer trabajar menos) del profesorado, ya que para muchos de ellos el proceso de formación on-line es grabar un video, dejarlo en un sistema  e-learning y ya está.

Decía Antonio Machado que todo lo que se ignora, se desprecia. En este caso es muy aplicable a la inclusión de procesos de formación on-line en formación presencial. El desconocimiento es el origen de las trabas, de la oposición y del menosprecio.

Como siempre (cada persona con sus posibilidades) debemos convertirnos en “evangelistas” de la inclusión de los procesos on-line en la formación presencial. Habrá personas que se fíen de nuestra palabra (principalmente las que buscan solucionar problemas) y a otras se lo tendremos que demostrar… ¡pues prediquemos, aunque sea en el desierto!

Feliz Navidad

Belen MineroIntenté hacer un Belén Minero con amatistas, pero dos voluntarios han posado como mula (Leia a la izquierda) y buey (Mufi a la derecha)

Feliz Navidad a tod@s los lector@s del blog.

Conferencias y talleres del congreso CINAIC 2013

Conferencia: Formar para saber pensar, pero también para actuar. By Senen Barro. Presidente de RedEMPRENDIA

Conferencia: La cultura digital en la escuela. By Ana Román. Directora del INTEF.

 

Taller: Cómo aplicar la innovación educativa en el aula. By Marisa Sein-Echaluce. Universidad de Zaragoza.

Taller: Cómo hacer una publicación científica en innovación educativa. By Francisco García Peñalvo. Universidad de Salamanca.

 

Taller: Adaptatividad y enseñanza personalizada con Moodle. By Dolores Léris. Universidad de Zaragoza.

No sé si sí, no sé si no

Agricultor innovador

Fotografía by C. Blanco

Erase una vez un pueblo donde sus habitantes trabajaban en el campo y ver cómo, a partir de una semilla, crecía una planta a la que había que cuidar para que diese sus frutos, era algo que a la mayoría de esas buenas gentes les gustaba, eran felices. Durante generaciones hacían lo mismo, cada año recibían semillas, las plantaban, las cuidaban y recogían sus frutos.

Pero llegó una época en la que esas buenas gentes estaban muy preocupadas pues una extraña enfermedad se había implantado en sus campos: “casi un 30% de las plantas no daban fruto”. El pueblo estaba dividido, unos opinaban que el problema era de las semillas, otros que era de la tierra y otros decían que al haber aumentado la producción no se podía atender a todas las plantas.

Preocupados por el problema, y por no encontrar solución, decidieron acudir al consejo de sabios, pues estaban seguros de que les darían la solución. Los sabios estudiaron detenidamente la situación y, después de mucho meditar, les dijeron:

Deben cambiar la forma de planificar el trabajo, lo deben hacer escribiendo los objetivos a conseguir con las plantas”

Año tras año aplicaron la propuesta de los sabios, escribían en un papel que los objetivos eran: plantar las semillas y hacer crecer las plantas para que dieran frutos. Pero el problema persistía, y a pesar de  que todos escribían los objetivos en un papel antes de comenzar el año, el 30% de las plantas seguían sin generar fruto. De nuevo acudieron a los sabios, estos de nuevo hablaron:

“El problema es que ustedes están trabajando el campo como lo hacían sus antepasados, lo que tienen que hacer es introducir tecnologías, como ya lo están haciendo en otras profesiones”

Y aplicaron la solución, todos los campos tienen tecnologías, o al menos una conexión para conectar tecnologías. Algunos agricultores las aplicaron  y otros no, pero una vez más, el 30% de las plantas no daban fruto. De nuevo acudieron a los sabios y estos concluyeron que debían hacer dos cosas nuevas:

“Se debe premiar al agricultor que se dedique a investigar y que publique en revistas de impacto”

“Deben cambiar la planificación, ya no se puede hacer en base a objetivos, sino en base a las competencias que desean que tengan las plantas”

Ahora el pueblo ya no es feliz, el 30% de las plantas continúan sin dar frutos. A las discusiones de siempre (que el problema es la semilla, la tierra o el exceso de trabajo), se han unido otras nuevas:

  • Que es mejor no dedicarse a cuidar las plantas sino  a investigar.
  • Que quizás escribir en un papel la planificación no sirve de nada si no se aplica en el trabajo cotidiano.
  • Que para hacer el trabajo de forma diferente a como lo hacían sus antepasados no basta con incluir tecnologías, que a lo mejor es necesario cambiar los procesos de trabajo en el campo, con la ayuda de las tecnologías.
  • Que tal vez los sabios tendrían que decir cómo se debe hacer y no únicamente qué se debe hacer.
  • Incluso algunos dicen que los sabios no son tan sabios.

Supongo que muchos agricultores pensarán, algo parecido a lo que dice la estupenda canción “Fuera de lugar“ de revólver, “No sé si sí, no sé si no, lo que está claro es que hay soluciones que están fueran de lugar”

Sí, ya sé que si usted lleva más de 20 años en la educación esta historia le resultará familiar, sin discutir la eficacia de las reformas educativas, lo que nos llegaba al profesorado eran cambios en la planificación docente, primero nos dijeron que por objetivos, después que era importante la logística tecnológica, después que planificáramos por competencias; pero lo cierto es que a mucho profesorado le ocurre como en la historia: agradecerían que les valoraran su dedicación a cuidar  plantas, digo alumnado, y agradecerían que les dijeran cómo hacer las cosas en el día a día de su trabajo.

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