La liebre y la tortuga esquizofrénica.
La liebre representa las tecnologías emergentes, estas surgen de un contexto de fuerza creativa, suelen mirar al futuro, cada vez son más sofisticadas y evolucionan muy rápidamente.
La tortuga representa el mundo educativo, sus aulas son similares desde hace miles de años, sus procesos y metodologías evolucionan muy lentamente, se basa en modelos burocráticos, al profesorado le preocupa el día a día y además es un mundo esquizofrénico.
¿Por qué esquizofrénico? Veamos dos razones para ello.
Nuestros gestores y políticos no se cansan de decirnos que la educación es el futuro, que es una salida a la crisis y que debemos esforzarnos. Sin embargo, esas mismas personas miran a otro lado cuando se trata de reconocer el esfuerzo que se hace en ese sentido.
Pero nosotros mismos contribuimos también, ya que todas nuestras programaciones se basan en formación y evaluación en competencias, en evaluación continua, en habilidades y destrezas, sin embargo, en el día a día de la mayoría de las asignaturas, estas competencias… ni se encuentran.
Por eso el mundo educativo, la tortuga, además de lenta y con el camino marcado, es esquizofrénica.
Utilizar tecnologías emergentes en la educación supone intentar que las tortugas utilicen liebres en su día a día. Liebres y tortugas viven en contextos distintos, casi opuestos, por tanto la primera pregunta es si las tortugas conseguirán pillar las liebres e integrarlas o si, como es habitual, las mirarande lejos.
Bueno, pues esto es lo que intenté transmitir durante la conferencia de clausura “Las tecnologías emergentes un reto para el mundo educativo“ del XVII CITEC 2012.
Les dejo el video, la charla duró 40 minutos.
TRES SENCILLOS GRÁFICOS PARA ENTENDER LA EVALUACIÓN CONTINUA Y LA FORMACIÓN BASADA EN COMPETENCIAS (A TRAVÉS DE LA ACCIÓN TUTORIAL).
Se trata de explicar el paradigma docente que usted utiliza en función de la acción tutorial
Grafico 1. El proceso de tutoría en los paradigmas docentes.
Cualquier profesorado sabe (o sabía) que las visitas de los alumnos a los despachos en horas de tutoría brillaban por su ausencia, hasta que había un examen. Unos días antes del mismo el alumnado nos visitaba para que les “aclarásemos” dudas. Las dudas (por supuesto) estaban condicionadas por el examen; si entraban problemas, pues a resolver problemas; si es teórico, pues a explicar conceptos.
Una vez finalizado el examen había momentos de relax (entorpecidos por algún alumno despistado que nos preguntaba cuándo salían las notas, a pesar de estar en un cartel enorme colgado en la puerta del despacho).
Una vez que salían las notas, el alumnado volvía a visitarnos; pero esta vez con preguntas sobre el proceso; es decir, querían saber cómo habían hecho el examen para aprender de sus errores (aunque también iban a ver si se podían subir algún puntito la nota).
Todo esto se puede representar en la gráfica 1; que podríamos afirmar que ha sido clásica en los paradigmas docentes
Gráfico 2. El proceso de tutoría y la evaluación continua.
La evaluación continua es un clásico en los paradigmas basados en el aprendizaje, sin embargo, una gran parte del profesorado confunde la evaluación continua con la continua evaluación.
Si hay continua evaluación la gráfica es idéntica a la anterior, solo que se da más veces que en el modelo basado en la docencia, ya que lo único que se hace es poner más exámenes sumativos (eso sí, más variados y de más tipos)
Gráfico 3. El proceso de tutoría en los paradigmas basados en aprendizaje.
Los paradigmas basados en el aprendizaje y las competencias (sobre el papel, todas las asignaturas que se imparten siguen este modelo) son modelos que se basan en “aprender haciendo”. Si esto es así, y además hay evaluación continua, entonces el alumnado tendrá dudas sobre conocimiento, sobre competencias (ya que las estará desarrollando) y sobre proceso (ya que estará construyendo conocimiento) sin esperar a que haya un examen.
Una gráfica similar a esta es la que se produciría en este caso:
Si hay evaluación continua, no habría puntas de visitas en los exámenes. Si es formación en competencias, es inevitable que el alumnado visite nuestro despacho de forma habitual.
Pues ya ven, a través de la acción tutorial se puede conocer con gran precisión el tipo de evaluación y paradigma formativo que hacemos, o al menos, lo que nuestro alumnado cree que hacemos. ¿Por qué? .. es evidente.. cuando nuestros alumnos trabajan es cuando les puede surgir la necesidad de resolver dudas
+ Evaluación
He agrupado, organizado y secuenciado todos los post que he escrito hasta la fecha sobre la evaluación (conceptos, ejemplos, reflexiones,….) en la página “+ Evaluación” (que también reproduzco en este post)
La idea es, de forma progresiva, ir agrupando los post por temática y secuenciándolos de tal forma que, el conjunto de post, adquiera un carácter más didáctico.
He puesto dos nuevas páginas: “+ Adaptabilidad” y “+ Evaluación”. Existían dos “+ Tecnologías” y “+ Conceptos” (que en breve actualizaré).
Espero que este nuevo “servicio” facilite la lectura de los temas que más interesen a l@s lector@s del blog.
——————————
INTENTOS DE CAMBIO.
Hasta hace poco tiempo la evaluación era vista por el alumnado como jugarse toda la asignatura a una sola carta ¿Ha cambiado tanto la evaluación actual? Leer +
Es lógico que si ha cambiado el proceso formativo haya cambiado el proceso de evaluación. Aunque la mayoría de las veces lo que ha cambiado es únicamente el envoltorio Leer +
TIPOS Y CLASES DE EVALUACIÓN.
Para entender de forma clara los distintos tipos de evaluación en función de para qué se evalúa y qué evaluar. Leer +
EVALUACIÓN CONTINUA.
La evaluación continua. La práctica totalidad de las asignaturas realizan evaluación continua; sin embargo, en muy pocas se utiliza de forma correcta ¿por qué? Leer +
Aplicar de forma errónea la evaluación continua nos puede acarrear una serie de problemas, el más grave: pensar que sabemos aplicar la evaluación continua. Leer +
EVALUACIÓN POR EVIDENCIAS.
La evaluación por evidencias, uno de los métodos de evaluación, el más justo y el menos aplicado. Leer +
El aprendizaje servicio como ejemplo de evaluación por evidencias. Leer +
EVALUACIÓN POR COMPETENCIAS.
Un ejemplo de cómo realizar evaluación por competencias. Leer +
I+D EN EVALUACIÓN.
Una noticia. En el año 2009 el 50% de las universidades públicas consideraban la innovación en la evaluación como un indicador de innovación educativa. Leer +
Los condicionales, una herramienta para hacer la evaluación que más esfuerzo requiere (la evaluación diagnóstica y la formativa). Leer +
Portal sobre Competencias Genéricas.
El Vicerrectorado de Ordenación Académica y Planificación Estratégica de la Universidad Politécnica de Madrid, ha presentado el portal sobre competencias genéricas. El acto ha tenido lugar en el Paraninfo de la Universidad y ha estado presidido por Jesús Arriaga (Adjunto al Vicerrector en el Área de Planificación)
El portal de competencias es un espacio web donde se puede encontrar información sobre las competencias genéricas (acceso directo a las competencias del portal):
- Resolución de problemas.
- Uso de las TIC.
- Comunicación Oral y Escrita.
- Creatividad.
- Respeto Medio-Ambiente.
- Análisis y Síntesis.
- Organización y Planificación.
- Trabajo en equipo.
- Liderazgo.
El equipo de trabajo, dirigido por la profesora María Luisa Martínez, ha realizado un pormenorizado análisis que incluye desde la demanda de esas competencias por parte de los empleadores, hasta experiencias piloto con las que poder validar la información y aportar experiencia sobre la aplicación, medición, indicadores y rúbricas de evaluación de estas competencias.
En definitiva, un buen portal que nace con vocación de dar servicio al profesorado que desee aplicar estas competencias en sus asignaturas, a la vez que espera crecer con las aportaciones y experiencias de la comunidad universitaria.
Desde este blog les deseo una rica y fructífera andadura.
¿Qué es la evaluación continua?
Una evaluación continua no es más que un método de evaluación, en el que se realizan pruebas de forma periódica a lo largo del periodo lectivo; estas pruebas se realizan para que se pueda valorar todo el proceso de aprendizaje del alumnado y mejorarlo, a medida que transcurre el curso.
La evaluación continua surge en contraposición de la evaluación con carácter calificador (evaluación sumativa). Su objetivo es perfeccionar el propio proceso de formación (tanto para el profesorado como para el alumnado). Por este motivo, la evaluación continua se suele asociar al paradigma aprendizaje y a la evaluación formativa.
Hasta hace muy poquito tiempo, el curso pasado, en la mayoría de las asignaturas de cualquier nivel formativo se hacía evaluación sumativa para calificar al alumnado. Sin embargo en menos de un año, la mayoría de las asignaturas de cualquier nivel formativo, hacen evaluación continua………¿cómo es posible en tan poco tiempo hacer un cambio tan significativo?, ¿realmente se está haciendo evaluación continua o es otra cosa?
En muchas ocasiones (pero en muchas), al igual que ocurre en innovación educativa, se han quedado con la mitad de la frase; es decir, muchas personas creen que hacen evaluación continua por “…realización de pruebas periódicas a lo largo del periodo lectivo…” y se han dejado la segunda parte “… con el objetivo de perfeccionar el propio proceso de formación…”, evidentemente, olvidándose del contexto natural “paradigma de aprendizaje” y sin usar el tipo de evaluación más apropiada para alcanzar el objetivo: “la evaluación formativa”.
Así pues, en muchas ocasiones, la evaluación continua no es más que:
Cambiar el nombre de examen por prueba de evaluación.
Hacer más pruebas con objetivo calificador (no formador). En lugar de los clásicos exámenes parciales (2) y final (1), lo que se hace es poner más pruebas, por ejemplo, una semanal.
Hacer más tipos de pruebas calificativas. Por ejemplo por trabajos, por preparar una presentación, por asistir a una conferencia….
Si se hace bien, ésta mal llamada evaluación continua, entonces las pruebas de evaluación serán más fáciles, cortas y variadas. Esto es bueno, ya lo dice la sabiduría popular (divide y vencerás) ya que, en principio, el alumnado tendrá más posibilidades de aprobar.
Si se hace mal, ésta mal llamada evaluación continua, el peso fuerte lo seguirá teniendo los exámenes de siempre (calificativos) y además el alumnado tendrá más trabajo que antes (los mismos exámenes de siempre, pero alguno más de regalo).
SI hacemos evaluación continua (pero de verdad) entonces:
La evaluación es una pieza más en un cambio de paradigma. Paradigma basado en el aprendizaje, frente a paradigma basado en la docencia.
Se realizarán pruebas de evaluación, no sólo para valorar el conocimiento, sino las habilidades, capacidades y competencias.
Se utilizará la evaluación continua como método formativo; es decir, se realizará evaluación continua formativa.
Usar la mal llamada evaluación continua (poner muchas pruebas calificativas) es como un espejismo en el desierto, nos hace creer que estamos utilizando paradigmas de aprendizaje, que estamos innovando y que estamos cumpliendo el espíritu de Bolonia. Pero como todos los espejismos, cuando vamos a tocarlo desaparece.
Lo malo es que muchos de nosotros vivimos en el espejismo, y lo peor es que haremos vivir en él a nuestro alumnado, a nuestros gestores y a la sociedad en general.
Por favor, si utiliza evaluación continua, utilícela con todas sus consecuencias, y si hace lo de antes pero poniendo más exámenes, no la llame evaluación continua; esto nos ayudará a no entrar en el espejismo (o al menos salir).
EL PROCESO DE EVALUACIÓN.
El objetivo de este post es explicar qué es la evaluación desde el contexto profesorado-alumnado. Para entenderlo, hay que plantearse tres preguntas:
¿Para qué evaluar
¿Qué evaluar?
¿Con qué evaluar?
¿PARA QUÉ EVALUAR? TIPOS DE EVALUACIÓN.
La clave para entender los tipos de evaluación es preguntarse ¿PARA QUÉ ES LA EVALUACIÓN?
Lo vamos a explicar con la ayuda de un bombero, concretamente de su preparación física.
Evaluación sumativa. Es la que hacen a una persona para ver si puede ser bombero o no, si supera la evaluación será bombero, y en caso contrario, no podrá serlo y tendrá que volver a intentarlo en otra ocasión. La evaluación sumativa sirve para medir el grado de alcance de unos determinados objetivos.
Evaluación formativa. Es la que hace de forma continua el entrenador de una persona que quiere ser bombero. El entrenador le propondrá ejercicios de entrenamiento para alcanzar un determinado nivel físico, le corrige lo que hace mal, pone más o menos peso en las máquinas, acorta o alarga la sesión de entrenamiento…, la evaluación formativa se realiza para hacer un seguimiento y ayudar a alcanzar los objetivos; en función de ese seguimiento se pueden realizar unas u otras actividades correctoras, para que alcance los objetivos formativos.
Evaluación diagnóstica. Es la que el entrenador haría a la persona que quiere ser bombero antes de comenzar los entrenamientos. En función del diagnóstico, el entrenador le pondrá un conjunto de ejercicios adecuados para que, partiendo del nivel que tiene esa persona, alcance un determinado nivel físico. El objetivo de esta evaluación es hacer un diagnóstico para tomar decisiones sobre las acciones formativas más adecuadas para esa persona en concreto y que le sirva para alcanzar los objetivos sobre los que le van a medir.
La secuencia lógica es hacer primero la evaluación diagnóstica, continuar con la formativa y finalmente la sumativa.
¿QUÉ EVALUAR?
No tenemos que confundir para qué evaluar (los tipos de evaluación) con qué evaluar. Para ayudarnos a entender qué es “qué evaluar” nos ayudará una cocinera que nos va a preparar una tortilla de patatas.
Evaluar el Saber Evaluación Teórica. En el caso de nuestra cocinera, sería comprobar si sabe la receta de la tortilla de patatas, los ingredientes, las proporciones, cuándo es adecuado tomarla, con que bebida combina, etc. La evaluación del saber habitualmente evalúa conocimientos de tipo teórico, o incluso la aplicación práctica de los mismos, pero siempre desde el punto de vista teórico.
Evaluar habilidades. Sería evaluar si sabe trocear la cebolla, pelar patatas, hacer rodajas muy finas, batir el huevo… La evaluación de habilidades mide la destreza de la persona, habitualmente manejando una herramienta o dispositivo.
Evaluar capacidades. Sería evaluar la realización de la tortilla, freír la cebolla, las patatas, mezclarlas con el huevo… en definitiva hacer la tortilla. Se evalúa el saber hacer.
Evaluar las competencias. Reconozco que es la parte que más me gusta, sería comer la tortilla, ¿está buena?, ¿tiene buen acompañamiento?, ¿es la hora adecuada para comerla?. La competencia es el resultado del producto y para que el resultado sea satisfactorio, evidentemente, la cocinera tiene que tener conocimientos teóricos (saber la receta), habilidades (pelar patatas, batir huevo…) y capacidades (hacer la tortilla).
¿CON QUÉ EVALUAR?
Finalmente vamos a ver el instrumento de evaluación; es decir, la herramienta con la que voy a evaluar, para explicarla me ayudaré de tres robot (que tienen las mismas capacidades de razonamiento e inteligencia que un humano).
Pruebas escritas. Estas pruebas las corrige el robot “Sololeo”, que únicamente tiene un sensor que reconoce la escritura. Puede evaluar cualquier cosa, pero tiene que estar en soporte escrito.
Pruebas orales. Estas pruebas las corrige el robot “Soloescucho”, que únicamente tiene un sensor similar al oído humano. Puede hacer preguntas y evaluar cualquier respuesta.
Pruebas prácticas. Estas pruebas las corrige el robot “Tengotodo”, qué tiene todo tipo de sensores, incluso tiene un sensor extra (y obligatorio) de reconocimiento de la realidad práctica de lo que va a evaluar. Es capaz de evaluar cualquier tipo de producto que hayan construido.
REFLEXIÓN.
Hay más tipos de evaluaciones, instrumentos, variedades y herramientas; únicamente he citado las principales preguntas, para hacer un proceso de evaluación amplio y con diferentes objetivos.
La realidad de la formación, hoy en día, se puede resumir en la siguiente tabla (no tengo ningún estudio científico que lo avale, únicamente mi experiencia de 25 años).
Ya sé, que muchos de ustedes dirán que eso no es cierto, que actualmente se evalúan competencias, capacidades y habilidades; pero ahora díganme ¿se pueden evaluar las habilidades, capacidades y competencias de la cocinera mediante una prueba escrita?
Para ver más post sebre evauación acceder a la página + Evaluación






Una pizza tiene dos componentes principales, la base y los ingredientes (con salsa). La clave de una buena pizza está en la base, es la que le da identidad y calidad. Las salsas y los ingredientes, por un lado dan vistosidad (que es importante que la comida entre por los ojos) y por otro se adapta a los gustos particulares de cada uno (a mí me gusta con anchoas, mejillones y aceitunas).









Comentarios recientes