ExpoCampus 2011
El próximo día 21 de Octubre se celebra en Madrid la 9ª edición de Expocampus, en esta ocasión tiene la temática “Tendencias emergentes y últimos retos del eLearning”.
La asistencia es gratuita (para el personal docente: alumnado y profesorado). El programa está repleto de excelentes conferenciantes, entre ellos, conozco personalmente a Faraón Llorens, Anonio Rodriguez de las Heras, Tisar Lara y Germán Ruiperez (organizador del evento); todos ellos tienen una gran experiencia y calidad en e-learning.
Desde el blog recominendo la asistencia.
Para más información se puede consular el programa.
EL PROCESO DE EVALUACIÓN.
El objetivo de este post es explicar qué es la evaluación desde el contexto profesorado-alumnado. Para entenderlo, hay que plantearse tres preguntas:
¿Para qué evaluar
¿Qué evaluar?
¿Con qué evaluar?
¿PARA QUÉ EVALUAR? TIPOS DE EVALUACIÓN.
La clave para entender los tipos de evaluación es preguntarse ¿PARA QUÉ ES LA EVALUACIÓN?
Lo vamos a explicar con la ayuda de un bombero, concretamente de su preparación física.
Evaluación sumativa. Es la que hacen a una persona para ver si puede ser bombero o no, si supera la evaluación será bombero, y en caso contrario, no podrá serlo y tendrá que volver a intentarlo en otra ocasión. La evaluación sumativa sirve para medir el grado de alcance de unos determinados objetivos.
Evaluación formativa. Es la que hace de forma continua el entrenador de una persona que quiere ser bombero. El entrenador le propondrá ejercicios de entrenamiento para alcanzar un determinado nivel físico, le corrige lo que hace mal, pone más o menos peso en las máquinas, acorta o alarga la sesión de entrenamiento…, la evaluación formativa se realiza para hacer un seguimiento y ayudar a alcanzar los objetivos; en función de ese seguimiento se pueden realizar unas u otras actividades correctoras, para que alcance los objetivos formativos.
Evaluación diagnóstica. Es la que el entrenador haría a la persona que quiere ser bombero antes de comenzar los entrenamientos. En función del diagnóstico, el entrenador le pondrá un conjunto de ejercicios adecuados para que, partiendo del nivel que tiene esa persona, alcance un determinado nivel físico. El objetivo de esta evaluación es hacer un diagnóstico para tomar decisiones sobre las acciones formativas más adecuadas para esa persona en concreto y que le sirva para alcanzar los objetivos sobre los que le van a medir.
La secuencia lógica es hacer primero la evaluación diagnóstica, continuar con la formativa y finalmente la sumativa.
¿QUÉ EVALUAR?
No tenemos que confundir para qué evaluar (los tipos de evaluación) con qué evaluar. Para ayudarnos a entender qué es “qué evaluar” nos ayudará una cocinera que nos va a preparar una tortilla de patatas.
Evaluar el Saber Evaluación Teórica. En el caso de nuestra cocinera, sería comprobar si sabe la receta de la tortilla de patatas, los ingredientes, las proporciones, cuándo es adecuado tomarla, con que bebida combina, etc. La evaluación del saber habitualmente evalúa conocimientos de tipo teórico, o incluso la aplicación práctica de los mismos, pero siempre desde el punto de vista teórico.
Evaluar habilidades. Sería evaluar si sabe trocear la cebolla, pelar patatas, hacer rodajas muy finas, batir el huevo… La evaluación de habilidades mide la destreza de la persona, habitualmente manejando una herramienta o dispositivo.
Evaluar capacidades. Sería evaluar la realización de la tortilla, freír la cebolla, las patatas, mezclarlas con el huevo… en definitiva hacer la tortilla. Se evalúa el saber hacer.
Evaluar las competencias. Reconozco que es la parte que más me gusta, sería comer la tortilla, ¿está buena?, ¿tiene buen acompañamiento?, ¿es la hora adecuada para comerla?. La competencia es el resultado del producto y para que el resultado sea satisfactorio, evidentemente, la cocinera tiene que tener conocimientos teóricos (saber la receta), habilidades (pelar patatas, batir huevo…) y capacidades (hacer la tortilla).
¿CON QUÉ EVALUAR?
Finalmente vamos a ver el instrumento de evaluación; es decir, la herramienta con la que voy a evaluar, para explicarla me ayudaré de tres robot (que tienen las mismas capacidades de razonamiento e inteligencia que un humano).
Pruebas escritas. Estas pruebas las corrige el robot “Sololeo”, que únicamente tiene un sensor que reconoce la escritura. Puede evaluar cualquier cosa, pero tiene que estar en soporte escrito.
Pruebas orales. Estas pruebas las corrige el robot “Soloescucho”, que únicamente tiene un sensor similar al oído humano. Puede hacer preguntas y evaluar cualquier respuesta.
Pruebas prácticas. Estas pruebas las corrige el robot “Tengotodo”, qué tiene todo tipo de sensores, incluso tiene un sensor extra (y obligatorio) de reconocimiento de la realidad práctica de lo que va a evaluar. Es capaz de evaluar cualquier tipo de producto que hayan construido.
REFLEXIÓN.
Hay más tipos de evaluaciones, instrumentos, variedades y herramientas; únicamente he citado las principales preguntas, para hacer un proceso de evaluación amplio y con diferentes objetivos.
La realidad de la formación, hoy en día, se puede resumir en la siguiente tabla (no tengo ningún estudio científico que lo avale, únicamente mi experiencia de 25 años).
Ya sé, que muchos de ustedes dirán que eso no es cierto, que actualmente se evalúan competencias, capacidades y habilidades; pero ahora díganme ¿se pueden evaluar las habilidades, capacidades y competencias de la cocinera mediante una prueba escrita?
Para ver más post sebre evauación acceder a la página + Evaluación
Cooperación y Web 2.0.

Fotografía: tag cooperación. Fuente flickrcc. Autor 姒儿喵喵
Recuerdo que hace mucho tiempo, en el colegio, un profesor nos trataba de explicar los cambios en la agricultura (muchos éramos hijos de agricultores, por tanto sabíamos cómo era) derivados de la sociedad industrial. Hay que comprar maquinaria, decía, las tierras a labrar deben ser grandes y sobre todo los agricultores tienen que formar cooperativas.
Nada más llegar a mi casa le conté a mi padre lo de las cooperativas, él me dijo que eso sería muy bueno, se evitarían intermediarios, pero que en nuestra zona no estamos muy acostumbrados a las cooperativas.
La cooperación ya se veía como un valor en la sociedad industrial (y mucho antes, por supuesto), pero parece que a los agricultores de mi tierra nadie les había formado para que adquirieran valores cooperativos. Lo cierto, es que a mí tampoco me han educado en esos valores y actualmente el profesorado no hacemos mucho por educar en la cooperación (es posible que sea debido a que no sabemos cooperar).
Sin embargo, como suele ocurrir en algunas ocasiones, la sociedad “va a su bola”, sin importarle mucho lo que el profesorado haga o diga.
El nacimiento de la Web 2.0 tiene mucho que ver con la cooperación, con las personas que cooperan para construir lo que a muchos ojos es una simple página web. Compartir contenidos y ponerlos en un sitio común para que el resto de personas puedan utilizarlos es cooperación; el éxito de esta cooperación ha sido tan grande que las organizaciones más importantes (Wikipedia, Yotube, Flickr, Face Book, Google, ….) deben su éxito a la cooperación, a que millones de personas cooperen compartiendo contenidos, sus propios contenidos.
Para todas las personas que cooperan habitualmente por medios tradicionales, para todas las organizaciones cuyo objetivo es la cooperación, para todo el profesorado que desee inculcar valores cooperativos al alumnado, en definitiva, para todas aquellas personas (que como mi padre) crean que establecer “cooperativas” es algo positivo, para todos ellas les recomiendo prestar la misma atención a la Web 2.0 que a la propia colaboración.
La Web 2.0 está diseñada para cooperar, basa su funcionamiento en compartir contenidos, en organizarlos de tal forma que su utilización sea eficaz y en dotar de procedimientos para que sea fácil localizar dichos contenidos.
Así pues, la cooperación y la Web 2.0 están estrechamente relacionadas. Normalmente y habitualmente la cooperación se suele asociar a algo presencial; sin embargo, esa misma cooperación se puede hacer a través de la Web 2.0. Por un lado las personas que ya hacen cooperación deben considerar la Web 2.0 como una extensión de la misma y las personas que deseen adquirir la capacidad de cooperar, un buen comienzo es usar la Web 2.0.
Tutorial para crear un blog con WordPress 3.0
Otro proyecto nacido de la idea de socializar el conocimiento de las distintas asignaturas que imparto, en este caso se trata de la asignatura de Software Libre, se realizó un tutorial para mostrar a los alumnos como realizar un blog con WordPress.
El tutorial tiene unos videos + una serie de recomendaciones, los alumnos lo utilizan como guía y no sé si será bueno o no, pero al menos construyen el blog.
Recursos para primaria. Un ejemplo de aprendizaje servicio.
Hace unos días escribí un post sobre la idea de “aprendizaje servicio”, aunque el término lo descubrí hace poco tiempo, lo venía poniendo en práctica, pero lo llamaba “socialización del conocimiento”.
El primer servicio que construí con los alumnos fue el “Proyecto María”, se puso en marcha en 2004, y año tras año los alumnos lo mejoran un poquito, para dar un servicio a la sociedad. El servicio es para adultos que desean ayudar a niños con edades comprendidas entre los 8 y 12 años en su aprendizaje.
Todo el conocimiento que se gestiona es social; es decir, está accesible a través de la red. Los alumnos lo que han hecho, es identificar el conocimiento útil y clasificarlo.
Cuando comenzamos a realizar el proyecto, no había muchos repositorios de recursos de aprendizaje (de hecho no encontramos ninguno) pero ahora mismo, hay cientos de repositorios (y muy buenos), todos ellos suelen trabajar con lo mismo, con los recursos que están en la red. La gran diferencia de este repositorio es su buscador 2.0, diseñado para encontrar recursos sin saber el recurso que se busca (desarrollado por mi laboratorio).
En cualquier caso, este servicio es un buen ejemplo de aprendizaje servicio, sirve para explicar y aplicar conceptos como identificación de conocimiento útil, almacenamiento, clasificación, organización, sistemas avanzados de búsqueda y mejora de la competitividad en las organizaciones. Los alumnos pueden demostrar sus competencias, mostrando el sistema que entre todos han construido.
Aprovecho el post para invitar a tod@s los lector@s a participar en este servicio, sólo tienen que registrarse, identificar recursos para primaria y clasificarlos (el buscador hará el resto).
Tutorial para construir una Wiki (pero con experiencia 2.0)
En el año 2007, en el marco de la asignatura software libre, creé un espacio en wikispaces para enseñar a mis alumnos a crear un wiki. La idea era que, a través de un wiki, se organizase material para crear un wiki. Poco después ese espacio fue mejorado (realmente se hizo uno nuevo) por una becaria que entró a trabajar en el departamento, se hizo un material que enseñaba a hacer un wiki, precisamente haciendo un wiki.
Actualmente ese espacio ha sido visitado por más de 200.000 usuarios únicos, y ha servido de referencia a numerosas personas que deseaban saber cómo crear wiki. Lo que inicialmente se había realizado para nuestros alumnos, traspasó fronteras y ha servido a numerosas personas, convirtiéndose en referencia de un sistema tutorial para crear wikis (si en google se busca “como crear un wiki” suele salir en las tres primeras posiciones).
Ya es hora de ir actualizando los contenidos, poner ejemplos y todo ello, en base a la experiencia adquirida… ¿pero qué experiencia?
Pues la experiencia de todos: nuestra experiencia, la de nuestros alumnos, la de los expertos y la de los visitantes del wiki. Estamos comenzando a incorporar la experiencia de nuestros visitantes
¿Cómo lo hacemos?
En el propio wiki hemos creado una página donde pedimos la colaboración de los visitantes para mejorarlo, y se pueden aportar experiencias desde las personas que nunca han utilizado un wiki, hasta personas que han creado alguno. Para ello se pide tres tipos de información:
Información que le hubiese gustado encontrar y no ha encontrado. No es necesario que haya creado un wiki.
Información relativa a la experiencia de creación de un wiki (aspectos que considera clave a la hora de crear un wiki).
Información sobre el wiki que ha creado (contexto, uso del wiki…). Esta información sirve para tener otros ejemplos de wikis.
Y finalmente, a partir de la información anterior, se pedirá que nuestros visitantes puedan actualizar el propio wiki.
Hemos comenzado a desarrollar esta idea este mismo mes y cada tres meses iremos haciendo pública la información (procesada) que nos vayan enviando, de esta forma, compartiremos el conocimiento con todos nuestros visitantes y personas que deseen utilizarla para construir otros wikis.
Lo que hacemos es poner una semilla de conocimiento en un pequeño tiesto, la cuidamos hasta que germina, y en ese momento la trasplantamos en una gran extensión de terreno público, si la planta es útil para el entorno donde la hemos trasplantado, entonces pedimos a los que se benefician de ella que nos ayuden a hacerla crecer, de esta forma la planta crecerá más rápidamente, más fuerte y será mucho más útil a la sociedad.
La idea me ha gustado; realmente lo que estamos haciendo, no es sólo poner en abierto el conocimiento de una entidad (en este caso el LITI) sino que hacemos partícipes a los usuarios del mismo, y si estos colaboran, estamos consiguiendo mejorar tanto nuestro propio conocimiento como la utilidad del mismo.
Creo que esto es una forma de socializar el conocimiento, de crear un espacio cooperativo a partir de una acción individual, de incorporar la propia experiencia de los usuarios de ese conocimiento. Un ejemplo de libre circulación del conocimiento, una forma de construir la V Libertad y, lo más importante, una forma de dar, recibir, mejorar, dar, recibir………
APRENDIZAJE SERVICIO
El profesorado siempre ha buscado motivar a su alumnado, y una buena técnica consiste en explicar para qué sirve su asignatura y qué aplicaciones tiene en la vida real; en algún caso el profesor no es capaz de trasmitir, de una forma clara, para qué sirve su asignatura o lo hace en unos términos que el alumnado, o bien no comprende o no le interesa, porque sabe que no tiene nada que ver con la titulación para lo que está estudiando. En otros casos, lo que se les explica les queda bastante lejano, suena muy grandilocuente o sencillamente no se lo creen.
En todos los casos, el problema es la brecha; sí amig@s lectores “la brecha” es la bestia negra del aprendizaje y la formación. La brecha es ese gran barranco, que separa lo que se dice de lo que se hace; de nada sirve explicar a los alumnos las aplicaciones en la vida real de su asignatura, si después se les cuenta el royo de siempre, lo más que conseguiremos es que algún alumno, a mitad de curso, nos diga… pero ¿qué tiene que ver todo esto con las aplicaciones que nos contó?
Ahora, programamos nuestras asignaturas en función de las competencias que va a adquirir el alumnado, de las habilidades, capacidades y conocimientos con los que saldrá cuando finalice con éxito nuestras asignaturas. Todo esto suena muy bien, lo malo es que las competencias no se pueden meter en una mochila, no se pueden mostrar cuando nos hagan una entrevista de trabajo, en mi pueblo dicen que las competencias se demuestran, cuando se es capaz de aplicarlas, de hecho a una persona que hace bien su trabajo se le llama competente y al que lo hace mal in-competente.
Ahora, podemos decir a nuestro alumnado para qué sirven las competencias de nuestra asignatura y dónde se pueden aplicar, pero el problema es, y seguirá siendo, la brecha. Una cosa es decir para qué sirven y otra aplicarlas.
Hay un método (relativamente novedoso) que se denomina: “aprendizaje servicio”, que nos puede ser muy útil para disminuir la brecha (recuerden… la diferencia entre lo que se dice y lo que se hace). Básicamente el “aprendizaje servicio”, nos hace plantearnos ¿qué servicios podría dar mi asignatura a la sociedad?; dicho de otra forma, ¿qué servicios podrían hacer mis alumnos a la sociedad, con las competencias que pretendo desarrollar, con los recursos que se supone que van a trabajar, con las herramientas con las que se supone que van a adquirir habilidades?.
Sé qué es difícil, pero…. ¿seguro que con las competencias que se adquieren en su asignatura no hay un sólo servicio que podamos ofrecer a la sociedad?, lo más probable es que lo haya (aunque no lo encuentre). Imagínese por un momento que ha identificado ese servicio, la siguiente pregunta es: si los alumnos son capaces de dar ese servicio ¿significaría que han adquirido las competencias?
Evidentemente, si la respuesta a la pregunta anterior es SI, en ese caso lo que significa el método “aprendizaje servicio” es que se ponga manos a la obra y se dé el servicio, ya que para ello, los alumnos tendrán que haber adquirido las competencias de su asignatura. Diseñar el servicio, desarrollarlo, ponerlo en marcha, entrar en contacto con la parte de la sociedad que se beneficiará de dicho servicio, su mantenimiento y evaluación del impacto será un excelente método para demostrar que su asignatura sirve para algo, y de paso devolver a la sociedad la inversión que está haciendo en la universidad.
Para el profesorado, el servicio y el aprendizaje que conlleva, puede ser el eslabón perdido entre las aplicaciones de la asignatura y lo que se hace en el aula. Para el alumnado, el servicio que se ha ofrecido lo podrá meter en su mochila y mostrarlo cuando alguien, en una entrevista de trabajo, le pida que demuestre las competencias adquiridas, y para el centro de formación……pues, depende donde tenga su visión estratégica y su compromiso con la sociedad: unos lo consideraran como un valor, como un activo intangible y otros como una pérdida de tiempo.














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