LA MÁSCARA

 

Fuerza para 2011

Fuerza para 2011

Hay cosas que son muy difíciles de cambiar, por ejemplo, las que hacemos por hábito (como fumar), por costumbre (como tomar las doce uvas en Nochevieja) o por sentimientos (como el amor y el odio).  La inercia es muy grande, es como un tren en marcha, y cambiar esas cosas sería como parar el tren y bajarse de él, para ello se necesitaría ser un super-héroe (que los hay). Otra postura (mucho más cómoda y fácil) sería dejarnos llevar por el destino,  que el tren siga su curso, entrarán nuevos pasajeros, otros bajaran y nosotros seguiremos nuestro camino.

 

Todos sabemos que entre el blanco (los super-héroes) y el negro (los que se dejan llevar por el destino) hay una gran tonalidades de grises. Pero entre esos grises, hay uno que seguro que no funcionaría: los que se ponen máscaras.

Ponerse una máscara es tratar de combinar dos intenciones, por ejemplo, el fumador que no fuma cuando su familia está delante pero fuma en cualquier otro sitio; el que cambia 6 uvas por 6 avellanas en la noche de fin de año o el pintor que está enamorado de una cantante de ópera y cuándo la mira sólo  trata de concentrase en escuchar su armoniosa voz. La máscara nos permite aparentar (o intentar) cambio pero sin que ese cambio se haya producido, creo que tener esas dos opciones es como tener dos trenes que van por la misma vía en sentidos opuestos y avanzando hacia un mismo punto; tarde o temprano acabarán encontrándose (sin tener que estrellarse necesariamente)

En la universidad española, nuestra máscara se llama BOLONIA, en otros países, en otros niveles educativos, esa máscara será una ley, un programa o cualquier otra iniciativa gubernamental. Las cosas que hacemos en la formación están basadas en el hábito (los mismos hábitos desde que éramos estudiantes), en costumbres (las que hemos adquirido como profesor) y en los sentimientos (amor y odio por la educación), por tanto es muy difícil cambiarlas, no somos super-héroes (y eso lo saben nuestros gobernantes). Tampoco con los resultados actuales podemos dejar el tren en manos del destino (y eso también lo saben); por tanto la solución elegida es “la máscara”

Ahora mismo, yo llevo una máscara puesta, pero veo muchas  más (planificaciones docentes, nuevos métodos de evaluación, nuevas actividades en las aulas, nuevos criterios,…) pero si me quito la máscara veo la realidad: “los menús han cambiado, es cierto, pero son los mismos ingredientes, las mismas calidades, pero en otras proporciones”.

Con la máscara veo un aparente cambio de menús, sin la máscara veo los mismos ingredientes y las mismas calidades. Por esta razón, a buen seguro el profesorado (el cocinero) que antes de ponerse la máscara era bueno, lo seguirá siendo (y probablemente será mejor), el profesorado que antes de ponerse la máscara era malo, lo seguirá siendo (y probablemente será peor); pero lo importante es como siempre los tonos grises, la gran cantidad de profesorado que es normal, que de momento su sentimiento es más de amor que de odio ¿cómo será?, ¿un poco mejor?, ¿un poco peor? o ¿quedará igual?

Si se mira desde un punto optimista, la máscara es (como recientemente me decía una amigaa y colega) introducir cosas nuevas a una situación que actualmente no es la deseada, poco a poco esas cosas nuevas irán haciendo que del tren se bajen las no deseadas. También es posible.

Confieso que en estos momentos no sé qué puede pasar, si la máscara permitirá mejorar el viaje sin bajarse del tren o nos encontraremos con nosotros mismos, pero viajando en trenes opuestos.

Hoy es el primer día del año y es tradicional hacerse buenos propósitos. El mío: “tener la suficiente fuerza para, en caso necesario, quitarme la máscara y bajarme del tren en la próxima parada”

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Categorías:Educación, Profesorado

4 respuestas

  1. Leyendo los articulos que aparecen en el blog, veo que en cualquier pais del mundo nos enfrentamos a las mismas situaciones, y muchos docentes nos ponemos las mismas mascaras.

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    • Si, es cierto, lo que significa que para solucionar los mismos problemas (quitarnos las máscaras) podemos colaborar de forma internacional. Y eso es una ventaja, sólo(es lo más difícil) hay que coordinarse.

      Salu2 y gracias por enriquecer el blog con tus comentarios.

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  2. Que gran descubrimiento el blog!!!
    No sólo porque estaba buscando información de innovación, es que además es un lugar para aprender de muchas cosas.
    Saludos.
    Orientadora

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  3. ¡Un saludo desde Chile! Soy profesora de Historia.

    He estado leyendo tu blog y tus reflexiones en “La Máscara”. Advierto honestidad en tus palabras pero no por ello un menor conocimiento en la praxis de la docencia, tratas temas profundos con ejemplos claros y directos… como el del algodón.
    ¡Felicitaciones! alegra unir fronteras mediane la educación conciente y activa. Tu blog es todo un aporte y motiva estos aspectos… y más.

    Como antes indiqué, soy de Chile y desde aquí te envío un cordial saludo.
    Dinora

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